Sánchez: “Hard Rock puede devolver los terrenos y recuperar inversión y gastos”
Parece que la maldición de los Buendía al fin ha llegado al proyecto de “Las Vegas en España”. Para entender mejor esta comparación, debemos remontarnos primero al clásico moderno de la literatura, “Cien años de soledad”, donde el genio de Gabriel García Márquez envía a la joven familia de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán a la ciénaga colombiana para fundar el pueblo de Macondo y con esto su familia. Después de todo lo que le puede pasar a las generaciones del patriarca, con peste y todo, el cruel desenlace para la estirpe es que la centenaria familia no podría tener, “una segunda oportunidad sobre la tierra”.
La idea de un Las Vegas en España, o Europa no tendrán cien años, pero si cierto fulgor dorado como los Spaghetti Westerns, que brillaron con la idea de un Dorado pero que se extinguieron tal cual la mítica ciudad de oro en el nuevo mundo. Los proyectos para Las Vegas han pasado por La Mancha y encallado en Catalunya, conde el ahora extinto BNC World prometieron casinos por doquier, billones en inversión y la visita masiva de turistas para jugar las maquinitas del oro fácil.
Cuando el BNC World se convirtió en el ultimo rezago del sueño de opio del Vegas europeo terminando con un solo complejo de ocio con casino llamado, Hard Rock Entertainment World en Tarragona, un proyecto con una inversión proyectada de €2,000 millones, con hotel en forma de guitarra, casino con 1.200 tragamonedas y 100 mesas de juego, además de otras ofertas de entretenimiento y lujo, las obras iban a empezar a más tardar en 2018.

Quienes cuestionaron el proyecto por la necesidad de comprar los terrenos para su construcción tenían conocimiento que Hard Rock International, usualmente no compra terrenos, por lo menos fuera de los límites de la nación seminola en la Florida, EEUU, y que esto seria el principal escoyo para salvar el remanente del último Vegas europeo.
Hard Rock – “un proyecto tóxico para el territorio»
La noticia que viene de Catalunya, donde la diputada de la CUP (Candidatura d’Unitat Popular) Natalia Sánchez ha acusado al Govern de Catalunya de hacer «de API de la Caixa» (Agente de la Propiedad Inmobiliaria) en la operación urbanística del futuro megacomplejo de Tarragona, Hard Rock Entertainment World”, confirma que HRI no moverá un dedo mas si las tierras no son adquiridas por terceros para que levante su casino en España.

Sánchez ha llamado al complejo de Hard Rock en Tarragona, «un proyecto tóxico para el territorio. Una operación especulativa», y sentenciando que «la Generalitat está poniendo en riesgo fondos públicos, fondos de todos los ciudadanos. En el contrato hay hasta quince supuestos en que Hard Rock puede devolver los terrenos y recuperar la inversión y los gastos. Ustedes insisten y insisten, tanto el vicepresidente Pere Aragonès, como el consejero de Territorio, Damià Calvet, actuando como API de la Caixa, en que ni un euro público irá en este proyecto, un proyecto tóxico para la salud».
Uno no tiene que ver los documentos legales para imaginarse que entre lo supuestos se encuentran consideraciones de flujo de visitantes, además de otras inversiones entre las ofertas de terceros. Sánchez, añade: «Un proyecto tóxico para el territorio, y un proyecto tóxico, como le estamos diciendo, para las arcas públicas, porque usted no tiene en cuenta que el Incasòl deberá encontrar el método adecuado para abonar unas eventuales indemnizaciones que no caerían sobre ninguno del resto de agentes que actúan en esta operación especulativa».
De no realizarse el proyecto, la culpa final yace en la pandemia, porque es poco probable que la gente vuelva a los casinos como lo hacían hacen unas décadas atrás en Las Vegas. Antes, las inversiones en negocios presenciales se hacían sobre estadísticas históricas, pero esto ha cambiado por efecto del Covid-19. El riesgo en todo negocio presencial es mas grande hoy en día, y los casinos no se salvan de esto.
Sánchez, concluye: «La Generalitat está poniendo en riesgo fondos públicos, fondos de todos los ciudadanos, un bien común que debería ir a las prioridades de este país».
Al parecer, el proyecto de Vegas europeo tuvo su momento y oportunidad, y es improbable que, en estos tiempos, vuelva a tener otra oportunidad sin los riesgos de los contratos y condiciones impuestos por HRI para que existan los beneficios apropiados para Catalunya y la comunidad en general.














