“Trabajar para que el juego deje de ser una mala palabra”
Presidenta del IPJyC de Mendoza pone el dedo en la llaga de la percepción
Fue durante el 1º Encuentro Comunicacional sobre los juegos de azar, realizado el pasado 18 de octubre en el auditorio del Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza, cuando la titular de la institución, Josefina Canale, dijo: “Va a ser mucho el trabajo que vamos a tener que hacer para que el juego deje de ser una mala palabra”.
Nadie lo había puesto de tan elegante forma, y aunque todos sabemos que nos cuesta hacer entender a la sociedad y las instituciones, que la industria del juego es una de las más reguladas que existen, pues ni modo, si hablas de casino, o tragamonedas, se dan las miradas suspicaces y los comentarios de que pueden suceder cosas delincuenciales en estos negocios.

En este evento, primero en su especie, según los organizadores, donde se permitió un intercambio positivo entre los funcionarios del Instituto, representantes de ALEA y periodistas, Canale, añadió: “En Argentina, sucede algo que no se ve en otros países, el juego está muy mal visto, incluso peor que en otros lados. Y eso es, en parte, porque el estado no ha cumplido con su rol de controlador”.
Nadie como Canale para hacer una autocrítica de la gestión provincial en Mendoza, pero lamentablemente, tanto en países con mejor orden fiscalizador como EE. UU, Reino Unido, España, Perú, Colombia, etc., la percepción de la sociedad es similar.
Si es casino, debe haber algo un poco siniestro.
Imagino, que, como los bancos y las casas de seguro, van a pasar unos siglos para que la industria limpie el rostro marcado que tiene por tener una mala cuna, porque al inicio, tanto bancos como seguros también tuvieron sus elementos que se corrían con los ahorros del público o no pagaban los seguros en caso de siniestros, huyendo también para montar negocio en otra parte.
Canale, sigue: ‘Es cierto que los casinos pagan 42% de ganancias, no hay ninguna actividad que tenga tantos impuestos como tiene el juego y que tanto vuelva a la sociedad. Eso lo entendimos apenas empezamos en esta gestión, la orden política fue divorciar a la gestión, es decir, que el Instituto dejara de ser la caja política, eso implica un enorme fortalecimiento interno. Necesitamos que la administración frene las decisiones del funcionario de turno que no sean correctas. Entendemos, por los antecedentes que tenemos, que va a ser que mucho el trabajo que vamos a tener que hacer para que el juego deje de ser una mala palabra”.
La solución, se encuentra, según la presidenta del IPJyC de Mendoza en trabajar para, ‘blanquear los datos, con una actitud de total apertura hacia la prensa y hacia los organismos de control. Este es un camino muy largo que tendremos que seguir trabajando para ver si algunas otras provincias quieren replicar nuestra página. Creemos que esos son los pasos que redundan en beneficios para la toda la sociedad. Y, en eso estamos”.