PERU – No hay peor ciego que el que no quiere ver
San Román: “Si mañana se permite la actividad, las salas están listas para abrir”

La moraleja del título no es propiedad exclusiva de las autoridades peruanas del ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), del gobierno actual, o de similares en países del primer, segundo y tercer mundo. Es aplicable a quienes por ignorancia no entienden que el rubro de casinos de juego y salas de tragamonedas en los países con reglamentación eficaz como Perú, está preparado para aplicar protocolos de seguridad e higiene como los requeridos para evitar el contagio del virus COVID-19.
En sus declaraciones del lunes 21, la titular del Mincetur Rocío Barrios sentenció al rubro local de casinos y máquinas tragamonedas a purgar condena en el limbo de la inactividad y el desgaste económico al confirmar que, quedan “pendiente de aprobación los protocolos para los rubros de casinos y máquinas tragamonedas; así como de congresos, ferias y eventos”.
Es decir, en seis meses de cierre, Mincetur no se ha percatado que no existe mejor rubro que el mencionado para cumplir con simples protocolos de bioseguridad. Y encima agrupa a casinos y salas de tragamonedas con eventos de asistencia masiva como “congresos, ferias y eventos”.
En las declaraciones de la ministra sobre la reactivación del turismo peruano, la clave de éxito para la reapertura exitosa de la estrategia “Turismo Seguro”, solo sería posible, “si se cuenta con el compromiso de todos, donde el actor central es la ciudadanía”. El actor central de esta estrategia es una ciudadanía con auto control personal, tal cual, otros países como los europeos, que ahora se encuentran entrando en una segunda etapa de contagio y volviendo a limitar la apertura de locales, tiendas, movimiento de gente, etc.
Así como el mundo está lleno de buenas intenciones, la ministra declaró: “Las agencias de turismo, guías turísticos, artesanos y demás agentes del sector están a la espera de ofrecer lo mejor de sus servicios y productos. Pero sin el apoyo de la ciudadanía en seguir todas las recomendaciones del Gobierno para evitar nuevos contagios del COVID-19 esto no podrá ser posible”.
Tal como indicamos anteriormente, todo sin control especifico, y a la de Dios. Y nos preguntamos si la ministra o sus ejecutivos se han percatado que la globalmente elogiada y eficaz Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, bajo la supervisión de Mincetur, ejerce controles mucho más eficaces que “las recomendaciones del Gobierno para evitar nuevos contagios”, y que los operadores de casinos y salas de tragamonedas en Perú llevan controles en directo del movimiento de sus clientes en sus negocios.
Así como en Colombia, que aprobó los protocolos para la reapertura de sus casinos y salas de juego, donde ya habían invertido miles de dólares en prepararse para abrir con medidas de bioseguridad y separación física de puestos de juego, la mayoría de los negocios, en Perú y el resto del mundo del juego reglamentado, ha implementado similares protocolos para la reapertura de sus negocios. Sin embargo, como en Perú, mucho de estos negocios siguen sin abrir.

La preparación con protocolos de bioseguridad que sostienen los casinos y salas de tragamonedas en Perú ha sido confirmado por el titular de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, Ing. Manuel San Román Benavente, luego de participar en el evento digital, SBC Summit Barcelona: “Si mañana se permite la actividad, las salas están listas para abrir”.
El Estado peruano perdió US$42 millones por el cierre de casinos
En declaraciones a la prensa, Fernando Calderón, presidente de la Sociedad Nacional de Juegos de Azar (Sonaja), dijo que el Estado peruano ha perdido US$42 millones en impuestos desde que se decretó el cierre de las actividades de juego presencial en marzo pasado.
“La situación es bastante dramática. Desde el pasado 16 de marzo, estamos cerrados, sin ningún ingreso para las empresas. Son 87.000 puestos de empleo directos que se han quedado sin trabajar y después de seis meses estamos totalmente perjudicados, sin el apoyo de Reactiva Perú, ni del FAE Turismo”, aseguró Calderón.
Las actividades de entretenimiento, como los casinos y los salones de apuestas, están contempladas dentro de la Fase 4 que, inicialmente, iba a aplicarse desde agosto, y sigue sin una fecha determinada para la reapertura de estos establecimientos.
