La AIEJA propone cambios en sector del juego a AMLO
Exige nueva ley, impuesto federal a casinos y un ente autónomo regulador

La elección de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México se ve con mucha expectativa en la lucha contra la corrupción y los asuntos tratados bajo la mesa, porque esta ha sido un lema en su campaña hacia la presidencia, y con esto en mente existe la posibilidad de enrumbar el sector de los juegos de azar de una forma homogénea en el país.
El sector del juego mexicano funciona bajo la antigua Ley Federal de Juegos y Sorteos, de 1947, y los sucesivos parches que se le han puesto desde 2004 cuando el ejecutivo mexicano dispuso regalar licencias para casinos a sus compadres y amigos, y nadie entiende mejor el problema de una regulación resquebrajada que Miguel Ángel Ochoa, presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuestas – AIEJA.
Por anos, la AIEJA libra batalla en México para contar con una entidad descentralizada y autónoma que regule el juego, y que hoy depende del capricho de un solo funcionario, a cargo de la Dirección Juegos y Sorteos en la Secretaría de Gobernación (Segob), que es autoridad responsable de vigilar a los operadores del sector.
Un reporte en El Heraldo de México dice: “Ochoa no está cruzado de brazos. Ya ha tenido contacto con el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, receptivo a un rubro que junto con la Lotería y Pronósticos que lleva Eugenio Garza significa unos 5 mil 800 mdp, unos US$286 millones, (2 mil 500 mdp sólo los casinos) con 4 millones de visitantes anuales. Con 353 salas en operación de 748 autorizadas, traduzca lo anterior en inversión y en empleos que son 38 mil en el país.
“Obvio urge contar con una nueva ley de juego, o sea retomar lo que aprobaron los diputados y que se quedó en el Senado en 2014.”
Los reportes económicos que dicen que el elegido presidente de México es un enigma que “se debate entre dos luchas, dos caras: la de las calles, la de la lucha —al menos en apariencia— por los más pobres; y la de la administración formal en temas de Estado, llevada con paso firme y proyectando un futuro de mayor estabilidad”, puede ayudar a ordenar el sector de casinos de juego en México.
Se necesita una nueva legislación de juegos de azar moderna para regular el juego remoto de apuestas, y supervisar la industria de todo el país, porque el hecho que operen o se hayan prohibido los casinos en los estados de Coahuila, Chiapas, Oaxaca, Tlaxcala, Guanajuato, Tamaulipas, no quiere decir que no haya juego. Lo hay y es ilegal, y este estado de corrupción debe eliminar la nueva administración de AMLO con el respaldo político a una nueva ley que sea igual en todo el país.