“Cualquiera tiempo pasado / Fue mejor” Jorge Manrique

Desde la salida de los bastiones del futbol culé, de dos de sus estrellas, Javi e Iniesta, casi toda la carga ofensiva ha recaído en Lionel Mesi, quien, con Luis Suarez como socio hasta la última temporada, aun se atrevían a dominar rivales. Pero la semilla de los malos tiempos ya había sido sembrada en el equipo catalán y la última junta directiva elegida por los socios solamente dejo las riendas del coche para que este se vaya en tropel hacia abajo con una racha de malas decisiones, hasta que desencarrilaron a su jugador emblema. Tales cambios terminaron con la Junta, pero no han sido suficientes para la estabilidad del Barcelona FC en la Liga.
El virus de la inestabilidad en Catalunya se extiende desde el Cam Nous hasta el Govern, donde, por un lado, la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento se empecina en buscarle una salida al extinto proyecto llamado ex BCN World, ahora bajo el nombre Hard Rock Entertainment World, extendiendo los límites del contrato de compra de terrenos para la construcción de un reducido complejo de ocio con casino en Tarragona.
El martes 14 pasado, la Generalitat anunció una nueva prórroga para la opción de compra de los terrenos de Salou donde debe levantarse el resort vacacional, aumentando, además, otro año de trámites, que según el consejero de Territorio Damià Calvet, las obras no empezarán antes de 2022. Es decir, más de diez años desde el lanzamiento del BCN World al mundo con billones de inversiones muchos casinos y hoteles y la expectativa de un Las Vegas en Europa.
Hasta en eso se equivocaron los políticos catalanes, porque si había que copiar algo entonces, no era Las Vegas sino Macao, que ha dejado chica a la aventura lúdica del desierto de Nevada, donde todo tiempo pasado, también fue mejor.

Sin embargo, los estragos que nos cae encima como consecuencia del COVID-19, han hecho cambiar la perspectiva del juego presencial, y tanto Las Vegas como Macao sufren por la ausencia de público asistente a los casinos durante la pandemia.
Y para echarle más lena al fuego de la industria del Juego, la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó la semana pasada, jueves 17, un plan urbanístico especial para que no puedan abrirse nuevas casas de apuestas ni salones de juego en toda la ciudad, siguiendo las pretensiones que establece.
Si bien la normativa apunta a que los nuevos salones solo podrán instalarse a 800 metros de todo tipo de centros educativos y a 450 metros de “bibliotecas, servicios sociales, centros cívicos, casales de jóvenes, centros de ocupación (SOC) o cualquier centro de salud”, en la práctica, los operadores no tendrán sitios disponibles para inaugurar nuevos negocios.
El Gobierno de la ciudad española explicó que la aprobación del plan urbanístico surge para proteger a los colectivos vulnerables, pero ante esto, Carlos Duero, el presidente de la Patronal del Juego Privado de Cataluña (Patrojoc) ha respondido afirmando, que “Barcelona en los últimos 10 años ha visto cómo se cerraban el 24 por ciento de los salones existentes pasando de 67 a 51 salones abiertos al público”.
Volviendo al ex BCN World, donde los políticos de Catalunya siguen sin dar importancia al fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de fines de septiembre, contra parte del plan urbanístico del propuesto Hard Rock Entertainment World en Tarragona, por haberse proyectado en una zona de “riesgo de accidentes graves” por la cercanía del polígono petroquímico de Tarragona, pretenden mover la localidad del proyecto un poco, para llevarlo a cabo contra viento y marea.
No solamente mover un poco más allá la opción de compra de los terrenos para el proyecto del Hard Rock, sino también moviendo para aquí y para acullá artículos del contrato de concesión sobre la compra de tales terrenos mediante terceros para que el proyecto del casino continúe, y finalmente revenderle los terrenos a Hard Rock, cuando esté lista y dispuesta a empezar la construcción del complejo de ocio en Tarragona, en 2021 o más allá.
Sin embargo, no todo queda ahí, pues los ecologistas del Gepec y la plataforma Aturem BCN World, que obtuvieron el fallo de la TSJC, confirman que, “han denunciado el proyecto en otras instancias”, y que queda pendiente la querella presentada ante la Fiscalía Provincial de Tarragona. Una batalla legal, que en verdad es de largo alcance, y que tendrá un desenlace en un futuro tan incierto para el juego y los eventos presenciales, que en verdad confirman que como lo dijo el poeta, “Cualquiera tiempo pasado / Fue mejor”.













